La batalla por la gobernabilidad en el Perú pasa por implantar el Estado legal allí donde impera la ley de organizaciones no legales y eventualmente delincuenciales. Parte importante del Perú sigue siendo un territorio ajeno para el Estado peruano. Pocos conocen, por ejemplo, lo que ocurre en la "zona del mercado" y los barrios periféricos de la ciudad de Cajamarca, donde no es la policía sino las rondas urbanas las que brindan “seguridad”, pero lo hacen con métodos mafiosos con el añadido que en los últimos años han pasado a ser controladas por ex emerretistas como Wilfredo Saavedra y por gente de Pukallacta, lo que explica la contundencia de las movilizaciones, bloqueos y piquetes contra el proyecto Conga.
Un informe confidencial de un periodista cajamarquino refiere que la “zona del mercado” está conformada por 40 manzanas donde trabajan unos ocho mil vendedores minoristas y donde se abastecen las amas de casa. Allí opera, desde hace 30 años, la peligrosa banda de “Los Camilos”, que controla “la cachina”, donde se venden prendas y autopartes robadas, se organizan asaltos, hurtos a viviendas y se refugian delincuentes perseguidos por la policía. Para combatir la inseguridad, el ex alcalde Luis Guerrero propició en 1998 la formación rondas urbanas. Estas florecieron, pero establecieron una alianza pragmática con “Los Camilos”. Luego, empezaron a expandirse a los numerosos barrios marginales de Cajamarca que han crecido explosivamente en las últimas dos décadas.
La rondas sancionan los delitos que causan más rechazo en la población –estafas, violaciones, homicidios, prostitución de lujo-, pero toleran, previo pago de un cupo, hurtos y prostitución clandestina. Según el informe, practican la extorsión y emplean la violencia para autofinanciarse mediante el cobro de cupos a sus víctimas, a quienes ofrecen “protección” con un mecanismo análogo al aplicado por la mafia siciliana en Estados Unidos de los años 20. Tienen el control interno. Desde enero de este año, por ejemplo, los comerciantes del mercado dejaron de pagar a la Municipalidad la “sisa” de un sol diario. Ahora lo hacen directamente a las rondas urbanas.
Según el informe, desde el 2009 Wilfredo Saavedra, elegido Presidente del Frente de Defensa Ambiental, ha logrado colocar o captar dirigentes de las rondas urbanas para convertirlas en un instrumento del Frente. Y por eso ha podido bloquear carreteras y paralizar Cajamarca como lo ha hecho, y ha logrado imponerse al Presidente Regional Gregorio Santos y a Patria Roja.
El Estado, la municipalidad y la policía tienen que recuperar el control de esas zonas, mediante una estrategia bien pensada y mejor ejecutada. Y así en tantas otras partes del territorio nacional donde imperan la minería informal, el narcotráfico, el contrabando y la simple informalidad. El Estado peruano está recién en formación.